Leer bien, significa leer
con rapidez, distinguir y comprender. Pero, aprender a leer implica
desarrollar habilidades
que nos permitan obtener sentido al texto leído, comprende además,
desarrollar esquemas relacionadas con la información que se lee
y que está representada en los textos escritos.
El desarrollo de habilidades lectoras no se logra con dos lecturas,
ni de un día para otro. Necesariamente la práctica cotidiana
y sistemática de técnicas, ayudan a adquirir habilidades
y destrezas
lectoras, aumentando con ello la capacidad analítica reflexiva
y en consecuencia, a poseer un pensamiento crítico.